España, Andalucía y Marruecos acuerdan un plan de acción compartido

07 July 2011 | News story

El 5 de julio se ha firmado en Málaga el Acuerdo de Colaboración para la Reserva Intercontinental del Mediterráneo entre varios miembros de UICN.

La puesta en marcha de los ejes comunes del Plan de Acción para esta Reserva entre 2011-2015 correrá a cargo del Alto Comisariado de Aguas y Bosques y la Lucha contra la Desertificación del Reino de Marruecos, el Ministerio español de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en España.

El Memorándum, que tendrá una duración de cinco años, se articula en varios ejes orientados a la consolidación de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo con mecanismos y órganos de coordinación transfronteriza, a la elaboración de herramientas de gestión para la implementación de los planes de gestión de los espacios protegidos de la Reserva, a bases de datos comunes e indicadores de seguimiento o al diagnóstico y puesta en valor del patrimonio cultural.

Otros de los ejes están dedicados al diagnóstico de las potencialidades del desarrollo territorial, a la elaboración y puesta en marcha de programas sostenibles, la capacitación de los actores/agentes de desarrollo y también a la comunicación, sensibilización ambiental y participación social.

El territorio de esta Reserva de la Biosfera se reparte entre en las provincias de Málaga y Cádiz, y las de Chaouen, Larache, Tánger y Tetuán en el norte de Marruecos. En su totalidad cuenta con 907.185,02 hectáreas. La parte española ocupa una superficie de 423.535 ha de las cuales 9.248 ha son marinas, pertenecientes al Estrecho de Gibraltar.

La Reserva se inscribe dentro de la Región Mediterránea, compartiendo con el sur de la Península Ibérica ecosistemas de gran valor entre los que destacan las formaciones de Abies pinsapo, abeto que sólo se encuentra en esta región del Planeta y constituyen un bosque templado que ha permanecido a lo largo del tiempo en pequeñas extensiones sometidas a un clima mediterráneo, como reminiscencia de los grandes abetales que poblaron esta zona durante la época de las glaciaciones. 

El Centro de Cooperación del Mediterráneo de UICN lleva apoyando esta primera Reserva Intercontinental entre España y Marruecos desde antes de su creación en 2006.