La naturaleza nos provee de agua, comida, aire limpio, energía, cobijo, protección frente a los desastres naturales y nos sirve para recrearnos y como fuente de inspiración. Sus recursos deben ser sabiamente protegidos y utilizados. Pero al mismo tiempo, el desarrollo social y económico debe continuar con el objeto de reducir la pobreza y mejorar la vida de las personas.
Entonces, ¿cómo encontrar un equilibrio entre las necesidades de las personas y del planeta en el que habitamos?
El pilar fundamental de la vida en la Tierra, incluida la nuestra, es la biodiversidad: la intrincada red de animales, plantas y lugares en los que éstos habitan.









