Comprender la conservación desde la Equidad de Género implica reconocer la importancia del conocimiento de mujeres y hombres en el mantenimiento de los ecosistemas y la seguridad de los medios de vida. Cuestiones como la división del trabajo; el acceso a servicios; la tenencia de la tierra y el control de los recursos, los conocimientos y las condiciones socio-políticas; la cultura y las prácticas tradicionales; la participación en la toma de decisiones familiares y colectivas; entre otras, son puntos de partida para comprender la complejidad al abordar las relaciones entre mujeres y hombres y mujeres y naturaleza.

En este marco, con el fin de implementar estrategias para la equidad social, se reconocen las prácticas de las mujeres como puntos centrales para el desarrollo socio-económico, la seguridad en la tenencia de la tierra, la agricultura sustentable, la soberanía y la seguridad alimentaria, la protección del conocimiento tradicional como patrón de producción ecológica y la construcción de alternativas para la reducción de la pobreza. Igualmente, se resalta la importancia de la diferenciación de los roles de hombres y mujeres en las actividades relativas a la conservación de la biodiversidad y la necesidad consecuente de generar estrategias diferenciadas para potenciar dichas capacidades.