Una mirada al Protocolo de Nagoya

13 May 2013 | News story

Alejandro Lago Candeira, Director de la Cátedra UNESCO de Territorio y Medio Ambiente de la Universidad Rey Juan Carlos y consultor del proyecto regional GEF ABS LAC informa sobre el camino a seguir en el acceso a los recursos genéticos y su protección, mientras se ratifica el protocolo.

“El Protocolo de Nagoya tiene un enfoque novedoso dentro del ordenamiento internacional en cuanto a temas de cumplimiento y establecimiento de sanciones dentro de los países usuarios, a quienes incumplan con la legislación de un país que proporcione los recursos genéticos”, afirma Lago. Para el experto, esto genera desafíos dentro de las legislaciones nacionales puesto que no es posible incorporar dentro de una normativa, lo regulado a nivel mundial.

¿Cómo suplir este vacío existente, mientras el Protocolo entra en vigor? La propuesta es establecer Puntos de Control, que estarán a cargo de dar seguimiento, generar información y monitorear si la provisión de los recursos genéticos fue legal o ilegal. Según Alejandro Lago actualmente no existe un país que haya hecho una investigación sobre este tema. “Incluso Costa Rica, que tipifica dentro de su normativa las sanciones por el acceso ilegal, no ha realizado una inspección que permita saber si existe o no una vulneración al sistema de acceso”.

Para Lago, los Puntos de Control incentivarían el cumplimiento de la normativa de acceso a recursos genéticos e incluso generarían una preferencia por parte de los usuarios de acudir a un país que les brinde seguridad jurídica, pues esto les evitaría sanciones cuantiosas y caer en la biopiratería.

Alejandro Lago advierte que “la puesta en marcha del Protocolo de Nagoya es una oportunidad de revisar el sistema jurídico interno de cada país y volverlo equilibrado y coherente con los temas de recursos genéticos y conocimientos tradicionales asociados”. Los países tienden a ser restrictivos en cuanto al acceso, pues existía la inseguridad de cómo proteger los recursos una vez que salen de su jurisdicción. “El Protocolo en realidad genera una seguridad a nivel internacional, por lo tanto los países deberían buscar incentivos que generar una valoración real de los recursos y no meramente potencial”, menciona.

En cuanto a la ratificación del Protocolo, Lago indica que la decisión está a un nivel político más que técnico, por lo que es necesario transmitir su importancia con claridad.

Alejandro Lago Candeira lleva a cabo una ronda de visitas a los países que forman parte del proyecto para brindar su asistencia legal sobre las dudas que existan dentro de la normativa nacional para la ratificación del Protocolo de Nagoya.

El Proyecto Regional GEF ABS LAC “Fortalecimiento de la Implementación de los regímenes de Acceso a Recursos Genéticos y Distribución de Beneficios en América Latina y el Caribe”, es ejecutado por UICN-Sur e implementado por PNUMA-ROLAC en ocho países de América Latina y el Caribe: Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guyana, Panamá, Perú y República Dominicana.

Más información: arturo.mora@iucn.org