La naturaleza nos concierne a todos. Es el denominador común que nos une: todos dependemos de la naturaleza y de ella nos beneficiamos de múltiples maneras. El problema es que dichos beneficios no están compartidos de forma equitativa a causa de diversos motivos de orden político, geográfico, social y económico.

Los recursos naturales constituyen entre el 25% y el 30% de los ingresos familiares en numerosas poblaciones rurales y costeras de países de ingreso medio y bajo. Pero los gobiernos tienden a conservar el control de los recursos naturales y a menudo no autorizan o limitan considerablemente el control local. Como resultado directo de ello, los beneficios derivados de la naturaleza no se reparten de forma equitativa y los recursos naturales son a menudo objeto de una gestión inadecuada. En algunos casos, como por ejemplo en alta mar, se observa el problema opuesto, es decir poco o ningún control sobre dichos recursos.

Compartir poderes, responsabilidades y beneficios en materia de gestión de los recursos naturales, así como establecer una normativa más transparente, integrativa y equitativa, son medidas beneficiosas tanto para las poblaciones humanas como para la diversidad biológica.

Este mes, en la tercera presentación en anticipo del Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN, examinamos el nexo entre equidad y conservación. Es uno de los temas principales del Congreso, que se desarrollará del 6 al 15 de septiembre en Jeju, Corea del Sud.
Nuestra primera presentación, en octubre del año pasado, expuso los puntos focales de este evento central en la vida de la UICN, mientras que en enero estudiamos el tema valorar y conservar la biodiversidad. La cuarta y última, que se publicará en agosto próximo, se referirá a las soluciones naturales a las problemáticas mundiales, como el cambio climático, el desarrollo y la seguridad alimentaria.

Para más información consulte la versión en inglés.