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Artículo 29 Mar, 2026

Más allá del residuo: hacia una región libre de contaminación por plásticos

En el marco del Día Internacional de Cero Desechos, que se celebra cada 30 de marzo, el mundo reflexiona sobre la urgencia de transformar nuestros sistemas de producción y consumo. Esta fecha también nos invita a mirar de forma integral la crisis de los residuos, incluyendo uno de sus componentes más persistentes y visibles: la contaminación por plásticos.

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Photo: Ahmid Daccarett/UICN.

Laguna Magdalena, Huehuetenango, Guatemala. 

San José, Costa Rica, 30 de marzo, 2026 (UICN). Cada año, la región de América Latina y el Caribe genera millones de toneladas de residuos sólidos, de los cuales una proporción significativa corresponde a plásticos.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estima que cerca de 11 millones de toneladas de plástico llegan a los océanos anualmente a nivel global, una cifra que podría triplicarse si no se toman medidas urgentes.

En América Latina y el Caribe, datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) muestran que gran parte de los residuos aún se dispone de manera inadecuada. Esta situación genera impactos directos en ecosistemas, salud pública y medios de vida.  Impactos que no se distribuyen de manera equitativa.

En muchos contextos, las poblaciones más vulnerables —especialmente las mujeres y las comunidades rurales — enfrentan de forma directa las consecuencias de sistemas de gestión de residuos insuficientes. Desde la exposición a contaminación hasta la carga del manejo doméstico de residuos, la crisis del plástico tiene un rostro humano.

La circularidad comienza con la reducción 

La transición hacia sistemas de circularidad requiere ir más allá de la gestión de los desechos una vez generados. Implica repensar cómo diseñamos, producimos y consumimos, priorizando medidas que eviten la generación de residuos desde el origen.

En América Latina y el Caribe, diversos países y territorios han comenzado a avanzar en esta dirección, mediante el impulso de alternativas más sostenibles para reducir la presión sobre los sistemas de gestión de residuos, y la generación de oportunidades para la innovación, el rediseño de productos y la transformación de los modelos de negocio.

En Guatemala, por ejemplo, distintos municipios han implementado normativas para regular el uso de ciertos plásticos, mientras que en varios Estados Insulares del Caribe se han promovido políticas similares, como parte de una respuesta integral a la contaminación marina.

Sin embargo, la implementación de estas normativas ha enfrentado retos asociados al sistema de producción y al mercado, evidenciando la necesidad de transformar patrones de consumo, fortalecer capacidades locales e incentivar prácticas más responsables en toda la cadena de valor, desde el diseño y producción, hasta el uso final de los productos.

Experiencias que transforman sistemas en la región

Frente a esta realidad, la UICN, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, impulsa dos iniciativas que abordan la contaminación por plásticos, desde un enfoque sistémico, inclusivo y territorial.

El proyecto Closing the Caribbean Plastic Tap, una iniciativa implementada por la UICN gracias al apoyo de la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS) y del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Italia, trabaja en cinco estados insulares del Caribe —Antigua y Barbuda, Granada, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas— con un objetivo claro: reducir la fuga de residuos plásticos al medio ambiente.

A través del fortalecimiento de soluciones de economía circular, el desarrollo de nuevas oportunidades económicas en la cadena de valor del plástico y el impulso de políticas públicas más efectivas, el proyecto busca transformar la gestión de residuos en contextos particularmente vulnerables al cambio climático.

El trabajo con actores locales, la innovación en modelos de negocio y la promoción de alternativas, como productos elaborados con plástico reciclado, están generando nuevas oportunidades para comunidades insulares, avanzando hacia sistemas más resilientes y con menor generación de desechos.

 

Programa piloto de reciclaje “botella a botella” en Antigua y Barbuda
Indira James – Henry / Antigua and Barbuda Solid Waste Management Authority
Programa piloto de reciclaje “botella a botella” en Antigua y Barbuda.

 

En Guatemala, la Plataforma de Acción Nacional sobre los Plásticos (NPAP), una iniciativa nacional liderada por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), con el acompañamiento técnico de la UICN y el apoyo financiero del Foro Económico Mundial (WEF), impulsa un modelo de gobernanza participativa que reúne a gobierno, sector privado, academia, sociedad civil y recicladores de base para identificar y llevar a la práctica soluciones frente a la contaminación por plásticos. 

 

Mujer recicladora de base en Panajachel, Guatemala.
Darlin Salguero/Atitlán Recicla
Mujer recicladora de base apoya la clasificación de residuos en la cooperativa Atitlán Recicla, en Panajachel, Guatemala. 

 

Reconociendo que reducir la contaminación por plásticos requiere un abordaje más enfocado en la generación, que en la gestión de residuos, la Hoja de Ruta Nacional de Acción sobre los Plásticos de Guatemala, generada en el marco de la NPAP, establece intervenciones estratégicas de pre y post consumo con una visión al 2040, incluyendo medidas como la reducción, sustitución y ecodiseño, que contribuyan a la reducción de la generación de residuos.

Este proceso no solo integra criterios técnicos, sino también un enfoque de Equidad de Género e Inclusión Social (GESI, por sus siglas en inglés), que busca garantizar que la transición hacia la circularidad sea justa y equitativa. 

Hacia una transición sistémica y colaborativa

Las experiencias tanto del Caribe como de Guatemala reflejan que la transición hacia modelos más circulares requiere el fortalecimiento de intervenciones desde el origen, promoviendo la reducción del uso de plásticos, el rediseño de empaques y productos, y la incorporación de soluciones basadas en reúso.

El sector privado y la academia tienen un rol clave en este proceso. A través de la innovación, el ecodiseño y el desarrollo de nuevos materiales y modelos de negocio, es posible optimizar el uso de recursos, mejorar el rendimiento de los productos y reducir significativamente la generación de residuos en distintas industrias.

Estas transformaciones, cuando se implementan de forma articulada, no solo contribuyen a disminuir la presión sobre los sistemas de gestión de residuos, sino que también abren oportunidades para construir economías más eficientes, resilientes y sostenibles.

Desde esta perspectiva, avanzar hacia una región con menos contaminación no significa aspirar a una ausencia total de residuos en el corto plazo, sino a impulsar cambios estructurales que permitan reducirlos de manera significativa, integrando a todos los actores en la construcción de soluciones.

En el marco del Día Internacional de Cero Desechos, la UICN hace un llamado a fortalecer políticas públicas inclusivas, innovar hacia modelos circulares, adoptar prácticas de producción y consumo responsables, y seguir impulsando soluciones sistémicas e integrales en la región.