Bolivia avanza hacia la Lista Verde de la UICN: Kaa-Iya pone a prueba en territorio la gestión efectiva y la gobernanza local
El proceso de Bolivia hacia el Estándar de la Lista Verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) llegó al territorio con una visita técnica al Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado (PN y ANMI) Kaa-Iya del Gran Chaco, donde especialistas internacionales y regionales conocieron en terreno la gestión, conservación y gobernanza de una de las áreas protegidas más importantes del país.
Santa Cruz De La Sierra, 24 de agosto de 2026. — Con casi 3,4 millones de hectáreas, Kaa-Iya es el área protegida más extensa de Bolivia y una de las principales reservas de bosque seco tropical de Sudamérica. Durante la visita al Campamento Tucabaca y otros sectores estratégicos, la delegación conoció el estado de conservación del área, los procesos de planificación y monitoreo y el trabajo del Cuerpo de Guardaparques y de Protección, responsable de custodiar este extenso territorio.
La visita también puso de relieve el papel de la gobernanza indígena en la conservación de Kaa-Iya. Participó el Comité de Gestión del área, presidido por la Central Indígena TURUBÓ, representada por su presidente, Carlos Alba. También estuvieron presentes el Gobierno Autónomo Indígena Originario Campesino (GAIOC) Charagua Iyambae, representado representado por el Guardián del Monte Rolando Vaca y el Gobierno Autónomo Municipal de San José de Chiquitos, representado por su secretario de Desarrollo Integral, Hugo Antonio Salmón Rivero.
“La Lista Verde no es únicamente una distinción global presente en más de 60 países. Es también una herramienta de mejoramiento continuo que permite fortalecer la conservación de los ecosistemas más valiosos del planeta de manera efectiva, justa y equitativa”, señaló Thierry Lefebvre, Gerente Global del Programa de la Lista Verde de la UICN, quien destacó este componente como una fortaleza de la experiencia boliviana.
La visita formó parte de la hoja de ruta definida durante el encuentro “Lista Verde: Bolivia avanza hacia la efectividad de manejo de áreas protegidas nacionales”, realizado el 18 y 19 de agosto en Santa Cruz de la Sierra. El encuentro articuló el trabajo de 10 áreas protegidas nacionales y una departamental que avanzan hacia el Estándar de la Lista Verde.
Liderado por la directora ejecutiva del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP), Cecilia Miranda, reunió a autoridades nacionales y departamentales, gobiernos indígenas y municipales, guardaparques, representantes de áreas protegidas, expertos e instituciones de apoyo. Participaron Mary Luz Rivero Bravo, de la Secretaría de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz; Carina Castro, de la Dirección de Conservación del Patrimonio Natural (DICOPAN); Víctor Lagos, de la Corporación Nacional Forestal de Chile (CONAF); Cristina Casavecchia, presidenta del grupo EAGL de verificadores para la Lista Verde de Argentina; y Mariflor Suárez, coordinadora TRI del GAIOC Charagua Iyambae, entre otros representantes.
“La Lista Verde nos permite mirar la gestión de las áreas protegidas desde una perspectiva integral: no solamente desde la conservación de la biodiversidad, sino también desde la gobernanza, la planificación y la capacidad de generar resultados concretos de conservación”, indicó Cecilia Miranda.
El Estándar de la Lista Verde reconoce áreas protegidas que demuestran una gestión efectiva, equitativa y sostenible, con resultados concretos de conservación. Su evaluación considera cuatro componentes: buena gobernanza; diseño y planificación sólidos; manejo efectivo; y resultados de conservación verificables.
Para Zornitza Aguilar, Oficial Senior de Biodiversidad y Áreas Protegidas de la UICN para América del Sur, el desafío es convertir estos criterios internacionales en mejoras concretas en cada territorio. “La Lista Verde debe convertirse en una herramienta práctica para mejorar la gestión. El desafío es traducir los criterios internacionales en acciones concretas, fortalecer los procesos existentes y demostrar resultados verificables en cada territorio”, señaló Aguilar.
Además de Kaa-Iya, avanzan hacia el estándar la Reserva de Biosfera Estación Biológica del Beni, la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi, el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, el PN y ANMI Otuquis, el PN y ANMI San Matías, el ANMI El Palmar, el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, el PN y ANMI Serranía del Aguaragüe y la Reserva de Vida Silvestre de Ríos Blanco y Negro, de carácter departamental.
El proceso articula al SERNAP, el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, gobiernos indígenas y municipales, instituciones mentoras y organismos internacionales. Cada área protegida cuenta con una organización mentora que acompañará su postulación. Entre estas se encuentran ACLO, CERAI, Conservación Internacional, FCBC, Fundación Noel Kempff Mercado, FUNDESNAP, NATIVA, Pew, WCS y WWF Bolivia.
La iniciativa cuenta además con el respaldo de la Unión Europea y The Pew Charitable Trusts, que apoyaron el encuentro y la visita de campo, así como con el acompañamiento técnico de Fundación CERAI y la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC).
Desde 2023, la Unión Europea apoya este proceso mediante el convenio “Adaptación al cambio climático mediante la gestión y gobernanza de cuencas hidrográficas, bosques y gestión de riesgos de desastres”, con 26 millones de euros. Entre sus indicadores se encuentra el avance de las áreas protegidas bolivianas hacia el Estándar de la Lista Verde.
“Para Bolivia tener una certificación como la Lista Verde significa mucho… Más que la certificación como un cartón, que nos abra puertas a muchas cosas, es un proceso de mejora continua y realmente tener indicadores que demuestren que las áreas protegidas tienen un manejo efectivo y especializado”, indicó Miranda.
En Kaa-Iya, el proceso lleva los estándares internacionales al territorio y permite mostrar cómo la conservación de la biodiversidad se sostiene mediante la planificación, el monitoreo, el trabajo de los guardaparques y la participación de los pueblos y autoridades indígenas. La visita representa así un paso concreto en la postulación del área y una oportunidad para fortalecer su gestión y generar aprendizajes para las demás áreas protegidas bolivianas que avanzan hacia la Lista Verde.