¡Hasta muy pronto en Jeju!

03 August 2012 | Article

1 de agosto de 2012. A poco más de un mes del inicio, se ultiman los preparativos para el Congreso de la UICN, el evento que mostrará al mundo cómo lograr el desarrollo sostenible dando un lugar central a la naturaleza.

En nuestras presentaciones previas de los temas del Congreso, observamos que la biodiversidad es indispensable para todos los aspectos de nuestra vida y examinamos cómo compartir los beneficios que aporta la naturaleza de forma justa y equitativa. Este mes nos abocamos al tercer tema del Congreso: soluciones naturales a los desafíos planetarios.

Los modelos mundiales de producción y consumo están destruyendo la naturaleza, que es el sistema que sustenta nuestra vida. Entretanto, los gobiernos, el sector privado y las comunidades no utilizan todo el potencial que posee la naturaleza para aportar soluciones a los grandes desafíos mundiales, como el cambio climático, la seguridad alimentaria y el desarrollo social y económico. Estas soluciones basadas en la naturaleza son uno de los aspectos centrales de la labor de la UICN.

La economía mundial ha crecido significativamente en los últimos decenios, pero los beneficios derivados de dicho crecimiento se reparten de forma desigual. Las desigualdades sociales y el deterioro del medio ambiente han aumentado drásticamente, como resultado directo de una gestión insostenible de la riqueza natural del planeta.

La UICN propugna una transición rápida hacia una economía verde, que reconozca que el bienestar humano depende fundamentalmente de la naturaleza y de los beneficios y servicios cruciales que ésta brinda. Unos ecosistemas sanos, como los bosques, los humedales y las cuencas hidrográficas, desempeñan un papel fundamental en pro de los medios de vida locales, y proporcionan oportunidades de inversión.

Para poder prosperar, las sociedades del mundo entero deben desarrollarse de una forma sostenible que confiera a la naturaleza un papel central.

Tomemos el ejemplo del cambio climático. Con el tiempo, los riesgos y costes globales derivados del cambio climático equivaldrán a una pérdida de hasta el 20% del PIB anual mundial, mientras que si tomamos medidas ahora, invirtiendo en la naturaleza, el coste de dicha acción puede limitarse a cerca del 1% del PIB anual mundial.

Los bosques, humedales y arrecifes coralinos no sólo absorben carbono, sino que también ayudan a proteger a las poblaciones y a sus fuentes de ingresos contra los efectos del cambio climático. Los manglares en buen estado reducen el impacto de las tormentas costeras y suministran alimentos e ingresos a millones de personas.

Y pasando al tema de la seguridad alimentaria, lo que crece en estado silvestre – una gran variedad de especies, que incluye vegetales, frutas, frutos secos, carne de animales silvestres, aves y peces – es tan importante como lo que se cultiva en las granjas. Más de 275 millones de personas dependen de los arrecifes coralinos, que les brindan alimentos, protección de las costas y medios de vida. A nivel mundial, el valor de las pesquerías de los arrecifes coralinos asciende a 6.800 millones de dólares anuales. Pero la pérdida de biodiversidad y el deterioro de los ecosistemas están socavando nuestra producción de alimentos, nuestra salud, nuestros medios de vida, y el suministro de agua salubre.

Durante el Congreso de la UICN, los Miembros se reunirán para tomar conjuntamente decisiones que determinarán las acciones mundiales de conservación durante los próximos cuatro años. El avance hacia el desarrollo sostenible es lamentablemente lento; el Congreso pondrá de relieve los conocimientos y las herramientas que necesitamos para traducir nuestros compromisos en acciones. Ya no hay más excusas.