La Unión fortalece sinergias en Guatemala para ampliar el impacto de la conservación en el país y la región
Representantes de la Membresía, Comisiones y el Secretariado compartieron resultados, experiencias y nuevas oportunidades de colaboración durante el Desayuno de la Unión 2026, reafirmando que el trabajo conjunto entre los tres pilares de la UICN es clave para impulsar soluciones de conservación en Guatemala y la región.
La naturaleza nos recuerda que los mayores desafíos solo pueden enfrentarse en comunidad. Así también trabaja la UICN: una Unión que conecta personas, conocimiento y territorios para generar un mayor impacto en la conservación.
Más de 80 representantes de 20 de los 25 Miembros del Comité Nacional, las 7 Comisiones de Expertos y el Secretariado de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) de Guatemala participaron en el Desayuno de la Unión 2026, un espacio anual que promueve el intercambio entre los tres pilares de la Unión para fortalecer la colaboración, compartir resultados y proyectar acciones conjuntas con base en la Visión al 2045 de la UICN.
La Directora Regional para México, América Central y el Caribe, Úrsula Parrilla, inauguró el encuentro mencionando:
Quiero expresar mi más sincero agradecimiento por su compromiso y su valiosa contribución al trabajo y la misión de la Unión. En un mundo que, en ocasiones, nos resulta oscuro, la Unión es un faro de luz: representa la voz de la razón, la ciencia, la tolerancia y la búsqueda incansable de consensos. Este esfuerzo compartido nos permite avanzar en la dirección correcta para afrontar los desafíos que enfrenta nuestra región y continuar generando resultados concretos y duraderos en beneficio de las personas y la naturaleza”.
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la presentación de cuatro experiencias que evidencian cómo la colaboración entre la Membresía, las Comisiones y el Secretariado permite convertir el conocimiento, la gobernanza y la acción territorial en resultados concretos para la conservación.
Javier Márquez, director ejecutivo de Defensores de la Naturaleza, compartió cómo el proyecto Enlazando el Paisaje Centroamericano ha fortalecido la gestión y conectividad de áreas protegidas mediante el trabajo conjunto entre organizaciones Miembro, autoridades nacionales y la Comisión Mundial de Áreas Protegidas. De forma similar, Igor de la Roca, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), presentó la experiencia de Selva Maya II, destacando cómo la coordinación entre instituciones públicas y la Membresía ha fortalecido la gobernanza trinacional del Corredor Biocultural Gran Selva Maya.
Desde una perspectiva comunitaria, Antonia Xuruc, directora del Sistema Ambiental Comunitario de la Asociación CDRO, compartió los avances del proyecto Altiplano Resiliente, donde la articulación entre organizaciones comunitarias, gobiernos y comunidades locales, Pueblos Indígenas y las Comisiones de Gestión de Ecosistemas y de Política Ambiental, Económica y Social de la UICN ha fortalecido la resiliencia climática en los territorios.
Finalmente, Daniel Ariano, copresidente de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN, presentó el proyecto Paisajes Sostenibles Motagua, resaltando el conocimiento científico aportado por las Comisiones, complementado por la experiencia de las organizaciones Miembro en territorio y el acompañamiento técnico del Secretariado, y cómo se espera sentar las bases para integrar la conservación de la biodiversidad con sistemas alimentarios más sostenibles y la gestión integral del paisaje.
Ante las experiencias presentadas, Carlos Vásquez, miembro de la Comisión para la Supervivencia de las Especies y presidente del grupo de especialistas en anfibios en Guatemala agregó:
Formar parte de esta Unión es muy importante. Es un valor agregado que nosotros como científicos que nos dedicamos a conocer especies, podemos aportar información de primera mano que pueda ayudar a quienes hacen gestión de conservación, por ejemplo, a nivel político, e incluso en gestión o derechos ambientales y protección de los ecosistemas”.
Estos resultados, sistematizados en el Informe Anual 2025, se enmarcan en el esfuerzo más amplio que la UICN impulsa en México, América Central y el Caribe. Actualmente en la región, la Unión desarrolla 22 proyectos nacionales y regionales, con un portafolio superior a 174 millones de dólares y un presupuesto anual que supera los 28 millones de dólares. En Guatemala, ha fortalecido una red de 24 organizaciones aliadas mediante una inversión de 2.7 millones de dólares en pequeñas y medianas donaciones, promoviendo el liderazgo de organizaciones de Pueblos Indígenas, mujeres y jóvenes en los territorios.
Martin Keller, presidente de la Junta Directiva de la Asociación de Reservas Naturales Privadas de Guatemala y actual presidente del Comité Nacional de Miembros, mencionó:
Considero que el principal valor de pertenecer a la UICN en Guatemala es lograr tener voz y voto a nivel mundial y poder dar a conocer frente al Consejo mundial qué está sucediendo en Guatemala, cuáles son las fortalezas y debilidades y qué está en juego. En ese sentido es muy interesante cómo se organiza la UICN, permitiendo difundir y acceder a apoyo para mitigar los principales retos a los que nos enfrentamos como país”.
En Guatemala, esta visión regional se traduce en una Unión integrada por 25 Miembros, 52 personas expertas que participan en las siete Comisiones de la UICN y un Secretariado conformado por 42 profesionales distribuidos en cinco oficinas de proyecto a lo largo y ancho del país. Juntos, estos tres pilares contribuyen a fortalecer la toma de decisiones basada en evidencia, impulsar la acción territorial y generar alianzas que amplían el impacto de la conservación tanto a nivel nacional como regional.
Como parte del encuentro, la Membresía y las Comisiones también participaron en un espacio de diálogo orientado a identificar nuevas oportunidades de colaboración y fortalecer la implementación de la Visión a 20 años de la UICN. Este intercambio reafirmó el compromiso de la Unión con una acción cada vez más integrada, inclusiva y basada en el conocimiento, reconociendo que los desafíos ambientales actuales requieren soluciones construidas de manera colectiva.