Naturaleza 2030: La Unión en acción
La implementación del Programa Naturaleza 2030 de la UICN en la región se fundamenta en una convicción central: la conservación verdadera solo ocurre cuando nace desde el corazón de los territorios y se fortalece con el esfuerzo de sus habitantes. En un contexto en el que los Pueblos Indígenas, las comunidades locales y las comunidades afrodescendientes gestionan una proporción significativa de los bosques y de los ecosistemas de alto valor, la Unión promueve enfoques que integran la gobernanza territorial, los derechos, los conocimientos tradicionales y la evidencia científica para sostener la biodiversidad a largo plazo.
Las prioridades regionales se centran en la conservación y restauración de paisajes, así como en el fortalecimiento de la conectividad ecológica. Mantener corredores biológicos funcionales permite que la biodiversidad, el agua y los medios de vida fluyan más allá de las fronteras nacionales, asegurando la integridad del territorio y un equilibrio entre conservación, producción y bienestar humano.
En esta región, la gestión del agua se reconoce como esencial para la vida. La UICN trabaja para salvaguardar cuencas, humedales y sistemas hidrológicos que sostienen la biodiversidad y reducen los riesgos asociados a la inseguridad hídrica y alimentaria. Al mismo tiempo, las acciones en océanos y zonas costeras fortalecen los marcos de política pública y canalizan inversiones hacia la restauración de ecosistemas marinos, fundamentales para la resiliencia ecológica y social de la región.
En una de las regiones más vulnerables al cambio climático, la acción climática se integra con la conservación. La UICN promueve Soluciones basadas en la Naturaleza que contribuyen tanto a la mitigación como a la adaptación, reducen los riesgos climáticos y fortalecen la resiliencia de los ecosistemas y las comunidades, alineando la biodiversidad, el desarrollo y la estabilidad climática.