La CMAP-UICN publica un informe sobre la integración de la mitigación del cambio climático en la gestión de las áreas protegidas
Las Áreas Protegidas y Conservadas (APC) son ampliamente reconocidas como una piedra angular de la conservación de la biodiversidad. Protegen la naturaleza y los recursos culturales, mejoran los medios de vida y apoyan al desarrollo sostenible. Si bien su papel en la lucha contra el cambio climático y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero está ganando reconocimiento, todavía faltan herramientas para integrarlo en la toma de decisiones de las APC. Un nuevo informe de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas (CMAP) de la UICN pretende llenar este vacío al describir cómo se puede incorporar la mitigación del cambio climático en la gestión y planificación de las APC.
Desarrollado para integrar la mitigación del cambio climático en la gestión de las APC terrestres y marinas, el informe “Enhancing climate change mitigation in protected areas” (Mejorar la mitigación del cambio climático en las áreas protegidas) proporciona a los profesionales y a los responsables de la toma de decisiones los datos y las herramientas necesarias para incorporar la mitigación del cambio climático en la gestión de las APC existentes. El informe también identifica los ecosistemas más prometedores para nuevas áreas protegidas, que pueden ayudar tanto a estabilizar el clima como a conservar la biodiversidad.
“Las Áreas Protegidas y Conservadas desempeñan un papel fundamental para abordar la pérdida de biodiversidad, ofreciendo simultáneamente soluciones naturales para la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo. Esta publicación proporciona orientación oportuna y de importancia crítica para ayudar a garantizar que la mitigación del cambio climático se integre de manera efectiva en la planificación y gestión de las áreas protegidas y conservadas, y que las APC se consideren importantes para la mitigación del cambio climático”, dijo Madhu Rao, Presidenta de la CMAP-UICN.
Las APC protegen la capacidad de los ecosistemas para eliminar dióxido de carbono de la atmósfera, evitan la liberación del carbono almacenado y, dependiendo del tipo de APC, pueden contribuir significativamente, con el tiempo, a la eliminación permanente y a gran escala del dióxido de carbono en la atmósfera. Se estima que la protección del 30% de las tierras en ubicaciones estratégicas podría capturar 500 mil millones de toneladas (Gt) de carbono, almacenándolo en la vegetación y los suelos. La protección de los ecosistemas marinos también es clave para abordar el cambio climático: las estimaciones indican que proteger el 30% de los océanos podría generar el 20% de las reducciones de emisiones de carbono necesarias para alcanzar el objetivo del Acuerdo de París.
“Las Áreas Protegidas y Conservadas juegan un papel central en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Cuando son inalterados, los bosques, las turberas, los pastizales, los manglares, las marismas y los lechos de pastos marinos retienen carbono durante largos períodos, de cientos a miles de años, y continúan capturando dióxido de carbono de la atmósfera. Es fundamental utilizar todas las herramientas disponibles para abordar el cambio climático, y las áreas protegidas y conservadas representan una de las soluciones naturales más efectivas que tenemos”, dijo la Dra. Risa Smith, autora principal del informe y copresidenta del Grupo de Especialistas en Cambio Climático y Áreas Protegidas de la CMAP.
Para integrar con éxito la mitigación climática en la gestión de las APC, el informe identifica los ecosistemas terrestres, costeros y marinos más prometedores para mejorar la captura de carbono y proteger los depósitos de carbono. El informe también describe las metodologías utilizadas para cuantificar la eliminación y el almacenamiento de carbono en áreas protegidas particulares, así como los lugares y ecosistemas donde se superponen puntos críticos de biodiversidad y áreas importantes para la mitigación del cambio climático.
La publicación también proporciona herramientas para planificar proyectos de restauración que puedan mejorar la mitigación del cambio climático en áreas protegidas, e identifica recursos asociados con el cambio climático que se pueden aprovechar para financiar APC, nuevas y existentes.
La integración de la mitigación del cambio climático en la gestión y la toma de decisiones de las APC puede facilitar la inclusión de soluciones climáticas basadas en la naturaleza en las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional en el marco del Acuerdo de París.
Este informe forma parte de la Serie de Informes Técnicos de la CMAP. Fue producido en colaboración con el Servicio de Parques Nacionales de Corea y la Asociación de Áreas Protegidas de Asia, y se puede consultar aquí.