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Artículo 21 Mar, 2025

Recuperar los bosques del altiplano de Guatemala es clave para la seguridad alimentaria de las poblaciones Mayas

Los bosques favorecen la fertilidad del suelo y protegen los recursos hídricos, dos elementos clave para la producción de alimentos.

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Photo: Evelyn Vargas/UICN

Conservar los bosques e incrementar la cobertura forestal es vital para la seguridad alimentaria de las comunidades locales y los Pueblos Indígenas, la adaptación y la resiliencia al cambio climático.

Ciudad de Guatemala, Guatemala, 21 de marzo, 2025 (UICN). La restauración del paisaje forestal influye positivamente en la disponibilidad de agua y disminuye la erosión, dos elementos esenciales para la producción de alimentos. Bajo esta premisa, se ha impulsado el manejo de cerca de 25 mil hectáreas en cuencas del altiplano occidental de Guatemala.

Este logro es parte de la implementación de Altiplano Resiliente, un proyecto de interés nacional que ejecuta la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), con fondos del GCF (Green Climate Fund) y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA).

Desde 2020, el proyecto Altiplano Resiliente busca reducir el impacto del cambio climático en el ciclo hidrológico de las cuencas del altiplano guatemalteco, para aumentar la resiliencia de los ecosistemas y las poblaciones locales. 

Para alcanzar este objetivo, se impulsa la adopción de medidas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) del estándar de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) de la UICN, por parte de las comunidades locales y los Pueblos Indígenas maya K'iche', Kaqchikel y Mam, que habitan el altiplano.

De esta forma, la conservación y restauración de la cobertura forestal se realiza aplicando diferentes técnicas como el manejo de la regeneración natural, la reforestación, la implementación de sistemas agroforestales y prácticas de conservación de agua y suelo, que mejoran los servicios que proveen los ecosistemas.

Estas acciones fortalecen los dos mecanismos financieros con los que cuenta Guatemala para incentivar la reforestación, el manejo forestal y la protección de bosques: el Programa de Incentivos Forestales para Poseedores de Pequeñas Extensiones de Tierra de Vocación Forestal o Agroforestal (PINPEP), y el Programa de Incentivos para el Establecimiento, Recuperación, Restauración, Manejo, Producción, y Protección de Bosques (PROBOSQUE).

Generación de evidencia

Para conocer el impacto de las acciones de restauración, Altiplano Resiliente cuenta con indicadores que evalúan dos servicios ecosistémicos críticos para la adaptación climática: el flujo base (infiltración), necesario para garantizar la disponibilidad de agua durante todo el año, y la reducción de la erosión hídrica. 

A través de un ejercicio de modelación y simulación de servicios ecosistémicos en diferentes escenarios climáticos, utilizando el software InVEST, realizado sobre 4324 hectáreas restauradas, se determinó que las medidas AbE son efectivas para reducir la erosión.

Específicamente, el análisis comparó los efectos de restaurar tierras versus continuar con las prácticas tradicionales de uso de la tierra sobre las tasas anuales de exportación de sedimentos por erosión y las variaciones del balance hidrológico, bajo escenarios de cambio climático, para los años 2030 y 2050. 

Un hallazgo destacable es que la restauración efectuada por el proyecto podrá reducir la erosión potencial media de manera significativa a nivel de parcela o área restaurada. Además, la modelación permitió determinar las microcuencas donde la reducción de erosión potencial puede llegar a ser de hasta un 26%, en comparación con el anterior uso del suelo.

Ordenamiento y gobernanza territorial

Actualmente, la UICN implementa en la región proyectos que incluyen la restauración de paisajes estratégicos, y que buscan incidir en las políticas de gestión forestal y gobernanza de los territorios.

En este sentido, el proyecto Altiplano Resiliente ha gestionado la conformación de Consejos de Microcuenca para la implementación de los planes de manejo de las cuencas priorizadas, donde las comunidades locales, Pueblos Indígenas, grupos de mujeres, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, academia, sector privado, municipalidades, entre otras, pueden aportar al ordenamiento y gobernanza del territorio.

Resultados en números

Al restaurar los ecosistemas bajo el Estándar de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) se rehabilitan sus funciones, considerando aspectos sociales, en un proceso inclusivo, que beneficia la calidad de vida de las personas y la salud del ecosistema.

Bajo este enfoque, a la fecha, el proyecto Altiplano Resiliente ha alcanzado un total de 24 714,20 hectáreas con medidas AbE:

  • 3 643,72 ha con Sistemas Agroforestales (SAF) y Sistemas Silvopastoriles.

  • 2 920,68 ha con plantaciones forestales, reforestación con fines de restauración y bosque natural con fines productivos.

  • 18 149,80 ha de bosque natural con fines de protección.

Acción coordinada

Altiplano Resiliente es implementado por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), el Instituto Nacional de Bosques (INAB), y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) de Guatemala.

Se ejecuta con la asistencia técnica y financiera de la UICN, en colaboración con la Fundación para la Conservación de los Recursos Naturales y Ambiente en Guatemala (FCG) y la Universidad Rafael Landívar, a través del Instituto de Investigación en Ciencias Naturales y Tecnología (IARNA) de la Vicerrectoría de Investigación y Proyección (URL-VRIP).

El proyecto es posible gracias a fondos provenientes del GCF (Green Climate Fund) y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA).