Marajó: donde los manglares inspiran futuro
Celebramos el Día Mundial de Protección de los Manglares desde la primera área Lista Verde de Brasil
Un ecosistema vital que merece ser celebrado
Cada 26 de julio se conmemora el Día Mundial de Protección de los Manglares, una fecha que nos invita a reconocer y valorar uno de los ecosistemas más productivos y estratégicos del planeta. Los manglares no solo son barreras naturales frente al aumento del nivel del mar y los efectos del cambio climático: son también guarderías de vida silvestre, filtros naturales que purifican el agua y sustento de miles de comunidades costeras.
Brasil alberga el mayor cinturón continuo de manglares en América del Sur, y es precisamente en uno de sus extremos —en la Isla de Marajó, estado de Pará— donde florece un modelo ejemplar de conservación comunitaria e innovación ambiental.
Soure: un modelo brasileño de liderazgo en conservación
La Reserva Extractivista Marina de Soure se encuentra en el municipio de Soure, en la Isla de Marajó, la mayor isla fluviomarina del mundo. Este territorio, habitado históricamente por comunidades pesqueras tradicionales, fue reconocido como unidad de conservación federal en 2001, bajo la categoría de reserva extractivista marina, que promueve el uso sostenible de los recursos naturales por parte de quienes allí viven.
En 2024, esta área dio un paso histórico al convertirse en la primera del país en obtener la certificación de la Lista Verde de la UICN, una distinción internacional que reconoce las áreas protegidas que alcanzan estándares de excelencia en gobernanza, planificación, gestión y conservación de valores naturales.
Tech4Nature: innovación con raíces comunitarias
Este logro se enmarca en el contexto del proyecto Tech4Nature, una alianza global entre la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y Huawei, que busca demostrar cómo la tecnología puede ser una herramienta poderosa para conservar la biodiversidad y empoderar a las comunidades.
En Brasil, el proyecto se implementa en Soure a través de una red colaborativa conformada por la UICN, Rare Brasil, ICMBio, la Universidad Federal de Pará (UFPA) y la asociación local ASSUREMAS. Juntos, han puesto en marcha el proyecto Amazon Coast Watch: Empoderando Comunidades para la Resiliencia Climática y la Conservación de Especies.
Esta iniciativa tiene tres grandes frentes de acción:
Monitoreo climático en tiempo real
Con apoyo del proyecto, UFPA ha diseñado e instalado un sensor de bajo costo capaz de recopilar datos sobre temperatura del agua, humedad, viento, nivel del mar y precipitaciones en la zona de estuario. Esta tecnología no solo permite observar en tiempo real las condiciones atmosféricas y oceánicas, sino que también ha sido clave para prever patrones de marea para los años 2025 y 2026, lo cual ha facilitado la planificación de actividades de campo para el monitoreo ecológico.
A pesar de los desafíos técnicos, como la alta humedad que afecta la durabilidad de los componentes, el sistema ha logrado más de dos meses de datos continuos de mareas. Además, se está desarrollando una versión educativa del sensor, que permitirá llevar este conocimiento a escuelas y espacios comunitarios.
Monitoreo del manglar y del caranguejo-uçá
Como parte del Programa Monitora del ICMBio, se han establecido nueve unidades de muestreo en tres estaciones a lo largo de la reserva para monitorear la vegetación de manglar y el caranguejo-uçá (Ucides cordatus), una especie clave para el equilibrio ecológico y la economía local. El protocolo aplicado garantiza que el monitoreo se realice con rigor técnico, pero también de forma participativa, incorporando el conocimiento de pescadores locales.
El caranguejo-uçá es tanto indicador ecológico como símbolo cultural. Desde octubre de 2024, el proyecto ha realizado más de 1.050 entrevistas a pescadores, recopilando datos sobre capturas, pesos, tamaños y zonas de pesca. Aunque existen desafíos —como la baja participación en mediciones biométricas por el tiempo que estas requieren— se ha logrado establecer una base de datos sólida y, fue posible hacer un nuevo censo de caranguejeiros, estimando 168 pescadores activos.
Participación comunitaria y empoderamiento local
La fuerza del proyecto Tech4Nature no está solo en sus sensores, sino en la gente que los activa. A través de reuniones comunitarias, materiales visuales, señalización de campo, camisetas UV personalizadas y herramientas digitales, el proyecto ha logrado fortalecer la confianza y el sentido de corresponsabilidad en la comunidad.
La campaña "Cuidando de Quem Cuida" y los eventos de Julio Verde han sido plataformas clave para devolver resultados, rendir cuentas de forma participativa, y reconocer a quienes más se han comprometido con el monitoreo. Todo esto refuerza el principio central del proyecto: que la tecnología debe estar al servicio de las personas y la naturaleza, no al revés.
Un proyecto que deja huella y apunta al futuro
El proyecto Amazon Coast Watch forma parte de la segunda fase global de Tech4Nature, junto a países como México, China, Turquía y Kenia. En Brasil, ha logrado consolidar un ecosistema de colaboración entre gobierno, academia, sociedad civil y comunidad, con efectos tangibles en la conservación del manglar.
Además, ha abierto la puerta a nuevos procesos, como el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial para contar madrigueras de cangrejos mediante imágenes, y ha propiciado la presentación de nuevas propuestas de colaboración con ICMBio, más allá del alcance original del proyecto.
Manglares vivos, comunidades fuertes
Hoy, desde Soure, celebramos un manglar que no solo está protegido, sino monitoreado, entendido y valorado. Celebramos una comunidad que ha hecho de la conservación un camino colectivo y que demuestra que el conocimiento local, cuando se combina con innovación y acompañamiento técnico, puede transformar territorios y generar esperanza.
El modelo de Soure no es solo replicable, es inspirador. En un mundo que busca soluciones frente al cambio climático, esta experiencia amazónica nos recuerda que las respuestas más poderosas nacen de la alianza entre la tecnología y el corazón de las comunidades que dependen —y cuidan— de sus ecosistemas.
“Con los resultados obtenidos, será posible comprender mejor las transformaciones que afectan a los manglares, y así promover acciones más eficaces para conservar este ecosistema.”
Lucas Gadelha, Agente Ambiental, ICMBio Soure
Autores: Zornitza Aguilar, Beatriz Barros, Mariana Saba - UICN SUR