Más de 50 iniciativas comunitarias impulsan la resiliencia climática en el altiplano guatemalteco
Con una inversión superior a USD 2.3 millones, 53 donaciones ejecutadas por 45 organizaciones comunitarias fortalecieron la adaptación basada en ecosistemas de cerca de 95 mil personas, generando impactos directos en los territorios y los medios de vida.
Las medidas impulsadas se basan en las Soluciones basadas en la Naturaleza, la interpretación de la información agroclimática y el rescate del conocimiento ancestral maya.
Sacatepéquez, Guatemala, 15 de mayo, 2026. Más de 50 iniciativas comunitarias impulsadas en el altiplano occidental de Guatemala están transformando la forma en que las comunidades enfrentan el cambio climático, mediante un enfoque integral que combina la restauración de ecosistemas, la diversificación productiva y el fortalecimiento de capacidades locales.
En el marco del evento de entrega de resultados del Programa de Pequeñas Donaciones de Altiplano Resiliente, financiado por la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) y el Fondo Verde para el Clima (GCF), 45 organizaciones comunitarias y actores institucionales presentaron los principales logros alcanzados en territorios de Totonicapán, Quetzaltenango, Chimaltenango y Quiché.
Esta entrega de resultados destacó que las acciones implementadas han permitido avanzar en la restauración de paisajes degradados, el manejo sostenible del agua y el fortalecimiento de sistemas agroforestales como una estrategia clave de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE).
“En el diseño de este proyecto veía esa forma de poder llegar hasta el territorio, de poder llegar hasta las personas que realmente necesitan ese apoyo para enfrentar los retos del cambio climático, y, en efecto, cuando hacíamos las visitas de campo, tuvimos la oportunidad de estar allá con las autoridades, visitando varios lugares donde el proyecto ha trabajado y confirmando que el proyecto realmente llegaba a las personas”, declaró Edwin Castellanos, viceministro de Recursos Naturales y Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN).
Resultados que transforman el territorio
Este esfuerzo conjunto se alinea con las prioridades nacionales de acción climática lideradas por el MARN. Como ente rector del sector, este ministerio ha desempeñado un papel fundamental en el acompañamiento técnico y la validación de estas iniciativas, asegurando que la restauración de paisajes y la gestión del agua contribuyan directamente a las metas de país.
A través de estas iniciativas, miles de familias, principalmente mujeres de pueblos indígenas mayas fortalecieron sus capacidades técnicas y organizativas, impulsando prácticas agroecológicas, el uso de información agroclimática y la recuperación de conocimientos ancestrales para mejorar sus medios de vida y su seguridad alimentaria.
En conjunto, las iniciativas alcanzaron más de 3 mil hectáreas, beneficiaron a casi
95 mil personas, de las cuales el 69% son mujeres y más de 92 mil pertenecen a Pueblos Indígenas Maya (K’iche’, Kaqchikel y Mam), con participación de jóvenes, mujeres y hombres. Estas acciones representaron una inversión de más de USD 2.3 millones, orientada a generar impactos concretos y sostenibles.
“Las comunidades del altiplano guatemalteco están demostrando que la acción climática puede generar impactos concretos cuando integra restauración ambiental, conocimientos locales y participación comunitaria. Este programa deja capacidades instaladas, organizaciones fortalecidas y territorios mejor preparados para enfrentar los efectos del cambio climático”, indicó la representante de país de la UICN en Guatemala, Raquel Sigüenza.
Entre los principales resultados se encuentran la implementación de sistemas agroforestales, la protección del bosque natural, la conservación de suelos y agua, la creación y fortalecimiento de viveros y bancos de semillas, así como la formación de promotores comunitarios que garantizan la sostenibilidad de las acciones en el territorio.
El programa también ha contribuido al fortalecimiento del liderazgo de las mujeres, y de las personas jóvenes, como generaciones de relevo, promoviendo su participación en espacios de toma de decisiones y reconociendo su papel clave en la gestión de los recursos naturales y la resiliencia comunitaria.
“Celebramos los logros alcanzados a través del Programa de Pequeñas Donaciones del proyecto Altiplano Resiliente, siendo nuestro objetivo principal la capacitación de las organizaciones comunitarias de primer nivel para que implementen proyectos de diversificación productiva y resiliencia, para mejorar medios de vida y fortalecer capacidades locales en respuesta a los efectos del cambio climático”, manifestó el director de país de KOICA, Jeongsin Cho.
“Reiteramos el firme compromiso de la República de Corea, de continuar trabajando junto al pueblo y Gobierno de Guatemala en la construcción de un desarrollo sostenible e inclusivo”, agregó.
El Programa de Pequeñas Donaciones de Altiplano Resiliente ha promovido un modelo de intervención basado en el trabajo directo con organizaciones locales, fomentando la apropiación comunitaria y el diálogo entre conocimientos técnicos y saberes ancestrales.
Los resultados presentados evidencian que la adaptación al cambio climático es más efectiva cuando se construye desde el territorio, con soluciones que integran la restauración ambiental, la inclusión social y el fortalecimiento de los medios de vida.
Proyecto de adaptación
Desde 2020, el proyecto Altiplano Resiliente implementa acciones para reducir el impacto del cambio climático en el ciclo hidrológico de las cuencas del altiplano guatemalteco, para aumentar la resiliencia del ecosistema y las poblaciones locales.
Altiplano Resiliente es implementado por el MARN, el Ministerio de Alimentación y Ganadería (MAGA), el Instituto Nacional de Bosques (INAB), y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH).
Además de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el proyecto cuenta con la colaboración de la Fundación para la Conservación de los Recursos Naturales y Ambiente en Guatemala (FCG) y la Universidad Rafael Landívar (URL), gracias a fondos provenientes del GCF (Green Climate Fund) y KOICA.