Día Mundial del Agua: Gobernanza del agua en una era de crisis hídrica mundial
En un contexto marcado por la creciente presión sobre los sistemas hídricos a nivel mundial y persistentes limitaciones estructurales, institucionales y de financiamiento, la gobernanza del agua emerge como un eje crítico para enfrentar la crisis hídrica global y avanzar hacia la sostenibilidad.
El pasado 20 de enero de 2026 la Organización de Naciones Unidas (ONU) publicó el informe “Bancarrota hídrica global: vivir más allá de nuestros medios hidrológicos en la era poscrisis” (Madani, 2026). Este informe advierte que nos encontramos en una condición crítica: la sobre extracción de agua superficial y subterránea ha superado la capacidad de renovación natural del ciclo hidrológico.
Si bien Kaveh Madani, director del Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH), explica que no todas las cuencas hidrográficas del mundo están en este escenario, el número de sistemas hídricos que ya lo padecen es tan significativo que representa una alerta global. De hecho, como menciona la UICN en su Programa Naturaleza 2030, los sistemas de agua dulce, como los humedales – que son esenciales para las personas y la vida silvestre – están desapareciendo tres veces más rápido que los bosques (UICN, 2025).
La creciente presión sobre el recurso hídrico, junto con otras limitaciones estructurales, institucionales y de financiamiento, ha convertido la gobernanza hídrica en un eje crítico para la sostenibilidad global. Actualmente, más de 2.100 millones de personas carecen de acceso seguro al agua potable de forma segura, 3,400 millones no cuentan con servicios de saneamiento, y una gran proporción de los recursos hídricos se destina a usos intensivos como la agricultura o minería, lo que agrava las tensiones por su distribución. A esto se añade la desigualdad de género que exacerba las problemáticas sociales alrededor del agua (Programa Mundial de la UNESCO de Evaluación de los Recursos Hídricos, 2026).
En este contexto, la gobernanza efectiva, basada en enfoques integrados, permite articular decisiones coordinadas entre sectores, conciliando eficiencia económica, equidad social y sostenibilidad ambiental. La evidencia destaca que marcos institucionales claros, derechos de acceso bien definidos y procesos participativos son fundamentales para garantizar una asignación equitativa, especialmente en contextos de creciente competencia y vulnerabilidad climática.
Asimismo, la gobernanza facilita la movilización de financiamiento mediante alianzas público-privadas y mecanismos combinados de financiamiento, claves en un escenario donde la inversión actual es insuficiente y ocasionalmente mal distribuida. Integrar a actores locales, comunidades y sector privado no solo mejora la legitimidad y eficacia de las decisiones, sino que también permite escalar soluciones adaptadas al territorio, fortaleciendo la resiliencia y asegurando un uso razonable del recurso frente a la crisis hídrica global.
De la reacción a la acción: el impacto de la inseguridad hídrica
En ese sentido, este contexto nos convoca a pasar de respuestas fragmentadas basadas en enfoques sectoriales o respuestas únicamente estructurales y pobremente planificadas, hacia enfoques integrados y con visión de cuenca sobre cómo nos aproximamos a los sistemas hídricos basados en las diferentes realidades hidrológicas y climáticas que se experimentan a nivel global. Pese al rol central del agua en el desarrollo sostenible, el bienestar humano y la salud planetaria, la falta de una gobernanza del agua y toma de decisiones coordinada y conjunta entre sectores y actores ha promovido que la inseguridad hídrica se consolide como un riesgo sistémico que genera impactos en todos los aspectos de la vida.
En el marco de la Agenda 2030, la inseguridad hídrica frena el progreso en todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) (Madani, 2026). No es para menos: el agua es un pilar del desarrollo. Cuando las medidas de gestión carecen de una planificación adecuada y visión integrada de cuenca, los efectos son rápidos y devastadores, por ejemplo, disminuyen las cosechas, se interrumpen los sistemas energéticos que dependen de este recurso, se pone en peligro la salud pública, las ciudades se exponen a riesgos asociados, se pierden medios de vida, las comunidades se ven desplazadas y las tensiones sociales se intensifican, socavando los cimientos de la paz y estabilidad.
La gobernanza del agua: una respuesta a la crisis
Frente a este panorama, vale reflexionar sobre la importancia de la gobernanza del agua en una era de crisis hídrica mundial. La gobernanza se plantea como el proceso a través del que la diversidad actores involucrados en el alcance de un objetivo común se organizan, toman decisiones, y actúan de manera conjunta y coordinada para lograr ese objetivo (Comisión de Gobernanza Global, 1995). Involucra “las interacciones entre estructuras, procesos y tradiciones que determinan cómo se ejercen el poder y las responsabilidades, cómo se toman las decisiones y cómo intervienen los ciudadanos u otros actores” (Burhenne-Guilmin y Scanlon, 2004).
En el caso del agua, una gobernanza efectiva y multinivel fomenta la cooperación. Bajo enfoques integrados, ecológicos y sistémicos, esta cooperación permite generar las condiciones de organización necesarias para articular los niveles institucional, técnico y social, tanto de manera horizontal como vertical. De este modo, se favorece una gestión sostenible y adaptativa del recurso hídrico y, a través de ella, la seguridad hídrica y la conservación de los ecosistemas de agua dulce (Aguilar e Iza, 2009; Sánchez y Roberts, 2019).
Alineados a las metas del Programa de la UICN 2026-2029, la gobernanza del agua apoya al logro de la conservación eficaz de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, y el uso equitativo, legítimo, legal y sostenible del agua.
UICN: Más de una década fomentando la cooperación por el agua
La UICN, a través de su Programa de Agua y Humedales y el Proyecto BRIDGE “Construyendo Diálogos para la Buena Gobernanza del Agua”, ha promovido y acompañado procesos de gobernanza en cuencas hidrográficas transfronterizas de América del Sur. Estos esfuerzos se han centrado en fortalecer las capacidades técnicas e institucionales para fomentar la participación y la cooperación en materia de aguas compartidas en la región, siempre con un fuerte enfoque en la igualdad de género y la inclusión social. Sobre este último punto, se resalta el acompañamiento brindado a la red de “Mujeres Unidas en la Defensa de la Cuenca del Lago Titicaca” desde 2017 para fortalecer su incidencia en la gobernanza local del Lago, reconociendo el rol histórico de las mujeres aymaras en la conservación de este ecosistema clave altoandino.
Asimismo, en los últimos cuatro años, y con el objetivo de “fortalecer a las instituciones que gestionan cuencas transfronterizas para el manejo sostenible del agua compartida e impulsar la paz azul en el largo plazo”, la UICN ha impulsado la consolidación de modelos de gobernanza mediante la hidrodiplomacia. Esta herramienta, que consiste en procesos de diálogo y negociación para conciliar intereses entre países alrededor del recurso hídrico (UICN, 2017); ha sido clave para guiar la cooperación y negociación multiactor y multinivel, como en el caso de la Comisión Binacional para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) de las Cuencas Hidrográficas Transfronterizas entre Perú y Ecuador.
Con estos ejemplos, desde UICN seguimos comprometidos en promover un enfoque integral para asegurar la conectividad ecológica, la conservación y regeneración de ecosistemas clave, así como la gestión sostenible del agua con una visión de paisaje y seguridad hídrica. Así, las medidas implementadas no solo responden a las necesidades humanas, sino que también garantizan la salud y resiliencia del ecosistema del que todos dependemos.
La naturaleza del agua no reconoce límites geográficos, fluye a través de las fronteras uniendo ecosistemas y comunidades. Por ello, su gestión y conservación no pueden estar fragmentadas. La crisis hídrica nos exige pensar y actuar de manera articulada y a la escala de la naturaleza. En esencia, la conservación del agua es una tarea compartida.
Referencias bibliográficas:
Acuerdo que establece la Comisión Binacional para la GIRH de las Cuencas Hidrográficas Transfronterizas entre la República del Perú y la República del Ecuador, 20 de octubre de 2017. Diario oficial del Bicentenario El Peruano. https://busquedas.elperuano.pe/dispositivo/NL/2065038-1
Aguilar, G., & Iza, A. (2009). Gobernanza de aguas compartidas: Aspectos jurídicos e institucionales. IUCN Environmental Policy & Law Paper N° 58 (rev.). IUCN. https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/documents/EPLP-058-rev.pdf
Burhenne-Guilmin, F., Scanlon, J. (Eds.). (2004). International Environmental Governance. IUCN Environ mental Policy and Law Paper No 49. IUCN. https://portals.iucn.org/library/efiles/documents/EPLP-049.pdf
Madani, K. (2026). Global water bankruptcy: Living beyond our hydrological means in the post-crisis era. United Nations University Institute for Water, Environment and Health (UNU-INWEH). https://doi.org/10.53328/INR26KAM001
Programa Mundial de la UNESCO de Evaluación de los Recursos Hídricos. (2026). The United Nations World Water Development Report 2026, Water for all people: equal rights and opportunities. UNESCO. https://doi.org/10.54679/NXCL7067
Sánchez, J. C., & Roberts, J. (Eds.). (2019). Gobernanza de aguas transfronterizas: Adaptación al cambio climático. UICN. https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/documents/EPLP-075-Es.pdf
UICN. (2017). Gobernanza del Agua desde las bases: un aporte a la diplomacia y a la paz. Artículo web. https://iucn.org/es/news/mexico-central-america-and-caribbean/201701/gobernanza-del-agua-desde-las-bases-un-aporte-la-diplomacia-y-la-paz
UICN. (2025). Naturaleza 2030: Una naturaleza, un futuro. Programa de la UICN 2026 – 2029. UICN. https://portals.iucn.org/library/taxonomy/term/75840
BRIDGE es una iniciativa global que busca fortalecer a las instituciones que gestionan cuencas transfronterizas para el manejo sostenible del agua compartida y los ecosistemas de agua dulce, impulsar la paz azul e integración regional en el largo plazo, y aumentar la seguridad hídrica. En más de una década de experiencia, la UICN ha desarrollado enfoques y herramientas que permiten una distribución más equitativa de los beneficios asociados al uso y aprovechamiento del agua compartida, al tiempo que se incorporan enfoques de interseccionalidad y soluciones basadas en la naturaleza. BRIDGE también ofrece la posibilidad de revisar, fortalecer y actualizar marcos legales e instituciones que permitan una gestión sostenible de las cuencas transfronterizas, proveyendo soluciones ajustadas a los contextos geográficos y prioridades locales al tiempo que apoya el urgente llamado de acelerar la cooperación transfronteriza para la gestión integrada del agua a nivel global (ODS 6.5). Es implementada por el Programa de Agua y el Centro de Derecho Ambiental, a través de las Oficinas Regionales de la UICN, gracias al gentil apoyo de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE).
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